Allelluia de Fabrice du Welz


¡Oh, no, una película francesa! ¡Corramos todos! Ja, ja. Esta producción francobelga, protagonizada por Laurent Lucas y Lola Dueñas, narra la historia grotesca de un seductor y una psicópata posesiva. Las caras de loca de Dueñas y de pringado de Lucas son impagables.

Más allá de esto, me dormí. Es una película de sangre y vísceras que no me dejó claro si era una comedia. Todo el mundo se reía pero no estoy seguro de si todas las escenas que desataron las carcajadas fueron filmadas con esa intención. Otras, sin duda, buscaban ese efecto.

A diferencia del humor británico, donde la ironía te hace dudar entre reír o llorar por tu ridícula existencia, el francés te hace dudar si lo que ves hace gracia o no. ¿Es esto divertido o es otro signo inequívoco del ingenio galo?

Es complicado entender cómo las comedias francesas pueden resultarnos tan malas si contamos que Astérix o Gaston Lagaffe son lo más querido y divertido de nuestra infancia. ¿Qué sucede? ¿Qué salto se da de la viñeta al fotograma para que nos parezcan unos gilipollas?

La película tiene sus exigidas pinceladas de pretenciosidad y sus planos oníricos con luces estroboscópicas para reflejar el turbado estado mental de los protagonistas. Por lo demás, pese al desconcierto, creo que es una burrada gore con ganas de hacer reír y pasar un buen rato.

No hay comentarios